BARRIO JORDAAN

Este interesante barrio del oeste de la ciudad es muy famoso y apreciado por los locales. En el número 267 del canal Prinsengracht, está la famosa casa de Anna Frank (Anne Frankhuis) donde permaneció escondida y relató un íntimo diario. Todo el mundo conoce la historia vivida de esta niña judía en la Segunda Guerra Mundial.

Los canales forman parte del paisaje de la ciudad y uno de los más bonitos de la zona es el Bloemgracht. Conocido como el canal de las flores, destaca por sus casas con aguilón y adornadas con blasones que identifican la actividad de sus ocupantes, tipo calle Nerudova de Praga. Una visita ideal. En muchos canales es habitual ver casas flotantes. Es normal en los puentes encontrar el nombre de los canales inscritos de manera forjada.

Más tarde aparecimos en el canal Brouwersgracht, conocido como el canal de los cerveceros. En el número 2, está uno de los cafés marrones más populares de la ciudad, donde ciudadanos estaban allí leyendo el diario y tomando un café en la terraza con alguna manta por encima. Se llaman marrones por su decoración de madera oscura. También hay cafés blancos.

Estábamos ya a la misma altura de la estación central que es donde nos dirigíamos para coger un tren que nos llevará a ver los molinos en la localidad de Zaanse Schans, uno de los momentos favoritos del viaje. Por el canal Brouwersgracht aparecen otros canales importantes de la ciudad, KeizersgrachtHerengracht Singel, parando en este último en el número 7, por tener una casa muy estrecha. En la capital las construcciones son estrechas y altas, de ahí algunas casas tan poco espaciosas por tema de impuestos.

ZAANSE SCHANS

Supuestamente un tren sprinter o un intercity por entonces, es el medio adecuado como medio de transporte a elegir. Ambos paraban en Koog-Zaandijk, destino deseado. Un trayecto de veinte minutos dirección Uitgeest o Alkmaar.

En la terminal hay que seguir los letreros dirección a Zansee Schans y coger un mapa en la famosa máquina de color azul de “sacar un mapa de este pueblo”, que está fuera de la estación. Muy fácil. En un paseo de quince minutos te encuentras con un primer molino y justo después, girando a mano derecha, encuentras el puente donde tienes a la distancia todos los molinos a orillas del río Zaan. Probablemente la imagen más esperada y bonita de todo el viaje. Indescriptible el paisaje.

Qué ver:

  • Un encantador lugar con casas de madera en color verde, pequeños canales, vegetación y esos molinos girando que de verdad son una maravilla.
  • Hay varios molinos, unos de pago y otros no, cada uno tiene una función. Por un camino puedes ir a todos aunque uno queda algo más retirado.
  • Puedes perderte un poco por las callecitas de este lugar donde hay algún restaurante, tienda de quesos y tienda de recuerdos de los famosos zuecos en todas formas y colores.

BARRIO ROJO

Ya de vuelta en la capital, entramos en la calle Warmoesstraat, en pleno barrio Rojo. Aquí se ejerce la prostitución de manera legal, con su seguridad social y con sus impuestos. Mujeres en ropa interior exhibiéndose en escaparates sentadas, leyendo revistas, bailando y mostrando sus encantos esperando a un cliente. Mujeres de todas las edades y condiciones. Era aún de día pero ya se podían observar los neones y farolillos de color rojo anunciando tal lugar. Curiosamente hay dos iglesias, siendo un clandestina.

Dicho barrio está compuesto por dos canales, el Oudezijds Voorburgwal, donde hay pocos neones rojos y donde también está la iglesia Antigua (Oude kerk). En la acera, justo delante de la entrada principal, se puede apreciar una mano tocando un pecho burlándose de la iglesia. El otro canal es el Oudezijds Achterburgwal, donde los neones rojos abundan a pares. Muelles muy visitados por curiosos y no tan curiosos. De igual manera, es una zona bastante segura puesto que hay algún que otro policía por la zona y la gente se dedica a sus que haceres y nada más.

El recorrido siguió por el barrio Chino y posteriormente por el barrio Universitario. Por todo este espacio de tiempo pasamos por típicos lugares como la plaza Nieuwmarkt, el canal Grimburgwal y calles importantes como Damrak, por la imponente plaza Dam, la calle de compras Kalverstraat, la elegante plaza Spui y cruzamos de nuevo los cuatro canales insignia de la ciudad.