CATEDRAL DE NOTRE DAME

Tras el desayuno o petit dejeuner francés, camino del distrito IV, bastante alejado de nuestro alojamiento en un día bastante fresco por cierto. La primera parada fue en el Hotel de Ville, ayuntamiento de París que alberga las instituciones del gobierno municipal. Aloja la administración de la ciudad y allí tiene su despacho el alcalde de París desde 1977.

Andando armoniosamente, alcanzamos la Ile de la Cite cruzando el río Sena por el pont d’Arcole. Esta isla es la cuna de París y la más grande del río Sena. Lugar idóneo para pasear entre sus calles donde se encuentran tres grandes atracciones turísticas: La majestuosa catedral de Notre Dame, la Sainte Chapelle y la Conciergerie. Estas dos últimas están en el interior del conocido como palacio de Justicia.

Uno de los sueños del viaje era poder visitar una de las catedrales más conocidas del mundo, Notre Dame. Este era el día para poder hacer realidad ese sueño y en pocos minutos estaríamos delante de sus puertas, de sus dos grandes torres, de sus bellas y divertidas gárgolas y en general de todo su esplendor. Es de estilo gótico y una de las más antiguas de la ciudad. Aquí también accedimos a la parte superior donde las vistas vuelven a ser estupendas e inolvidables. Aquí, Quasimodo, o más conocido como el jorobado de Notre Dame, es donde habitaba en la obra de Victor Hugo.

PALACIO DE JUSTICIA

Por el distrito I empezamos a recorrer la Sainte Chapelle, considerada una de las mejores obras arquitectónicas del mundo occidental, como una joya del arte gótico. Hay que destacar por encima de todo sus grandes ventanales de colores y el bonito rosetón. Dispone de una capilla baja dedicada a la virgen y otra alta. Por contra la Conciergerie, la debimos visitar únicamente por fuera por falta de tiempo. Este edificio fue la residencia y la sede del poder de los reyes de Francia entre los siglos X al XIV, más tarde convertido en prisión del estado, concretamente en 1392. En la entrada al palacio de Justicia se puede leer el lema de la Revolución Francesa: Liberté, Égalité y Fraternité.

BARRIO LATINO

El barrio debe su nombre a que durante la Edad Media los estudiantes hablaban el latín como lengua académica, este era el distintivo del barrio parisino donde la población era eminentemente estudiantil. Desde ese entonces, ya sus calles hormiguean de estudiantes. Fuimos en dirección de la universidad más famosa de París, la Sorbonne. Estuvimos en su entrada principal, en su plaza y la rodeamos pudiendo ver a una gran cantidad de estudiantes. El conocido como Quartier Latin está situado en el distrito número IV.

Muy cerca admiramos otra obra de la arquitectura, el Panteón. Es uno de los primeros monumentos neoclásicos de Francia. Inicialmente estaba previsto que fuera una iglesia dedicada a la patrona de la ciudad, Santa Genoveva. Sin embargo, la Revolución Francesa hizo que sirviera de templo para albergar los cuerpos de los hombres ilustres de la patria (en el frontispicio está grabado «Aux grands hommes la patrie reconnaissante» («A los grandes hombres, la patria agradecida»). En definitiva es un gran mausoleo donde se encuentran enterrados grandes personajes de la historia de Francia como pueden ser Voltaire, Rousseau, Marat, Victor Hugo, Émile Zola, Jean Moulin, Marie Curie, Louis Braille y Jean Monnet. También está el féretro de Alejandro Dumas, el autor de Los Tres Mosqueteros.

GRANDES PLAZAS

Las últimas visitas acabaron en la plaza de la Bastille, para dar un paseo por esta bonita zona del distrito XII y llegar andando finalmente hasta la encantadora plaza Des Vosges, ya en el distrito III y IV, El barrio de Le Marais.

Desde el 16 de junio de 1792 se decidió que el lugar que ocupaba la Bastilla, formaría una plaza y que una columna se levantaría en ese lugar. Esa columna que se encuentra en el centro de la plaza es denominada Columna de Juillet (julio). En esta plaza tuvo inicio un episodio tan histórico como la Revolución Francesa.

Caminamos hacia Le Marais, que es un distrito de moda con negocios y empresas del ámbito legal y bancario. Aquí reside la población judía más importante de Europa. Se lo considera uno de los barrios más cosmopolitas del viejo continente y la plaza Des Vosges es la más antigua de París con mansiones con una simetría casi perfecta.

Cuatro jornadas, cuatro itinerarios y en definitiva una ciudad romántica con monumentos de primera línea mundial. Ciudad con un idioma encantador y con un nivel de vida bastante elevado. Viajamos en una época difícil a nivel de salud pero por suerte todo son gratos recuerdos y con imágenes que perduran en la memoria aún.