PISA

Con añoranza abandonamos definitivamente Siena, un lugar maravilloso e ideal para explorar todos los lugares importantes de la Toscana. Camino de pisa transitamos por carreteras locales pasando totalmente de largo por pueblos como Certaldo, Castelfiorentino y San Miniato.

La ciudad de Pisa es un caos circulatorio y de gente. Pasaría prácticamente desapercibida si no albergara el campo dei Miracoli, lugar único en el mundo. Todo el campo es un lugar ideal puesto que está en una explanada de hierba y cada cual vive la experiencia a su manera. En este espacio evidentemente hay que mencionar el Baptisterio, el Duomo, la torre Inclinada y el Camposanto. También hay dos museos de relevancia. ¿Quíen no conoce la torre torcida de Pisa?, es un símbolo del país.

A la torre inclinada o pendente es necesario subir. Es recomendable hacer la reserva por internet porque aunque sea más cara la entrada, evitas quedarte sin subir debido a la gran masificación de turistas. Dominar la plaza y ascender por una torre inclinada es una situación curiosa. La torre inclinada, que por cierto no es muy grande, tiene la peculiaridad de estar torcida. Tiene 294 escalones. En la parte alta está la bandera de Pisa y la torre había inspirado la teoría de Galileo del movimiento del péndulo.

El Baptisterio es el más grande de Italia y destaca del interior un púlpito. Es bastante austero en general pero otra visita primordial.

El Duomo es una verdadera maravilla, uno de los edificios más importantes de Italia con un exterior de cuatro niveles y un interior revestido de mármol negro, blanco y varios púlpitos. Es un verdadero ejemplo de la arquitectura románica pisana. Es una catedral comparable a la de Florencia aunque de menor calidad, pero de las más bonitas de Europa.

LUCCA

Lucca es un pueblo completamente llano y en la actualidad de los más prósperos de la Toscana. Sus diferentes puertas de entrada y bien conservadas murallas, con grandes arboledas, ofrecen lugares excelentes para pasear.

Los sitios más interesantes para visitar son plaza Napoleone, la iglesia de San Michele in Foro y la catedral Santi Giovanni e Reparata, la primera en construir en Lucca. Vía Fillungo, típica calle comercial y plagada de encanto, es otro punto atractivo. En el número 58 está el caffe di Simo, el más antiguo de la ciudad y una joya de la Belle Epoque. Otra iglesia fundamental y la tercera de la ciudad es San Frediano.

De todas formas el lugar más bonito y extraordinario es la plaza Anfiteatro. Salpicada de restaurantes y cafeterías en forma de anfiteatro con edificios antiguos altos y bajos de color amarillento, es proclamada como otra de las plazas más importantes y bellas de Italia sin ningún género de dudas.

Tónica habitual de todo el viaje era subir a cualquier torre de cada pueblo o ciudad, ninguna ha resistido a nuestras piernas. Aquí hay que subir a la torre Guinigi, sobra decir las grandes perspectivas de toda la ciudad, pero como apunte importante, en la cima de la torre hay varias encias vivas, árboles coronando el cielo.


Lucca es el broche a todo un recorrido por Italia. Un país de estilo propio, con identidad y señas características que brindan al viajero oportunidades excepcionales en vacaciones. Siempre apetece volver.