ALENTEJO

La tónica de la ruta es la misma. Contemplando los mejores pueblos en el camino y alternando con el mar en la costa Vicentina en una primera parte para complacer así con la playa. Más tarde, camino de España pero parando en una villa portuguesa amurallada con historia y solera como es Mértola. El río Guadiana tiene presencia y de hecho es una frontera natural entre ambos paises.

En cuanto a pernocta con camper en Portugal, en general no hay una persecución extrema. Aunque bien es cierto, que en determinados lugares de costa, la GNR (Guardia Nacional Republicana) también conocida como “Guardinha”, hace acto de presencia para invitar a la gente a marchar o simplemente denunciar dependiendo del caso.


ODECEIXE – ALJEZUR – MÉRTOLA (198 km)

A tal cantidad de kilómetros, de nuevo es necesario sumar algunos más debido a la entrada y salida a lugares de costa.

Odeceixe es posiblemente uno de los lugares más privilegiados de esta parte del litoral Atlántico. Primeramente el pueblo es una verdadera delicia con un molino en la cima que lógicamente es un gran mirador y de suma belleza.

El verde de los árboles de los alrededores genera unas notables tonalidades. Además, esta repleto de bonitas casas de color blanco con marcos de puertas y ventanas pintados con colores vivos. El centro en general es bastante tranquilo con una pequeña plaza donde parar a tomar un refrigerio. Poco más a añadir.

Otra meritoria característica a considerar es la playa de Odeceixe. La rivera de Seixe entra en el mar y hay una lengua de arena que es la playa. La vecina playa de Adegas, de tipo nudista, junto con los acantilados cercanos, es una imagen muy a tener en cuenta. Sin género de dudas es un punto ideal para pasar la noche en cualquiera de los múltiples sitios más o menos habilitados clandestinamente por la gente.

El camino habitual debería seguir por la playa de Carreagem, pero observo que hay cerca de diez kilómetros por una carretera sin asfaltar y no me apetece. Así que el plan secundario es ir hasta la playa de Amoreira, lugar frecuentado por aficionados al surf. Es asfalto en regulares condiciones pero más práctico. El objetivo es realizar una estupenda caminata por acantilado y sendero señalizado hasta la playa que me interesa, Carreagem. Dos kilómetros de ida más otros tantos de vuelta a cuarenta grados no es normal pero es algo que quería hacer.

El paraíso de Carreagem es de nuevo una de las mejores postales del viaje. Es bastante virgen debido al complicado acceso y encima creo que es la playa con más escaleras de toda la costa. Ahora bien, es un lugar catalogado con cinco estrellas.

Aljezur es el pueblo tranquilo con un castillo moro que domina las alturas y muy cerca de la playa de Amoreira. Es una villa muy tradicional y donde destacan las magníficas vistas del entorno. La entrada es gratuita y es posible subir en coche aunque que mejor forma que caminar y descubrir de esta forma todos los rincones del pueblo.

Para finalizar el viaje por la costa Vicentina, que mejor manera que visitar dos grandes playas marcadas en negrita en el itinerario. Tanto la playa de Monte Clérigo como la playa de Arrifana, son el edén para los deportes acuáticos y dos espacios verdaderamente apetecibles.

En la playa de Arrifana decido tomarme una merecida cerveza con vistas a la playa que es un momento también primordial.

Ahora ya si, únicamente quedaba pendiente la cita con uno de los mejores secretos del Alentejo, en el mismo parque natural del río Guadiana, la altamemente recomendada visita a Mértola.

El camino más rápido es la autopista del Algarve A22 (Vía do Infante) y luego la A2 dirección Lisboa para finalmente entrar en una bonita carretera nacional por donde convergen linces a tenor de las señales hasta llegar prácticamente en solitario al destino final.

A los mismos pies del río Guadiana y sobre una formación rocosa aparece Mértola. En la cima emerge un castillo y una iglesia que naturalmente otorga vistas privilegiadas. Pasear con tal calor no es la mejor decisión pero es lo que hay, además, finalmente para mitigar el bochorno, que mejor manera que remojarse en las aguas del mismo Guadiana.

Es posible alquilar alguna excursión en barco o simplemente a un kayac para navegar por las aguas del río y alcanzar algún lugar remoto. No hay mejor manera posible que acabar el viaje de esta manera. Un gran placer la visita a toda esta basta tierra de Portugal.