TEMPLO DE RANAKPUR

En los últimos días hemos ido bajando hacia el sur del Rajasthan, y hay que destacar el clima tipo veraniego como nota predominante en todas las jornadas, a excepción de las noches, que refresca un poco y es necesario una chaqueta.

Al mediodía alcanzamos uno de los miles de templos que hay por todo el país, en este caso paramos en el templo de Ranakpur, de tipo jainista, otra religión estricta que habita por India. Estamos ante uno de los lugares sagrados más importantes de los jainas, en un escenario memorable y vibrante. El acceso permite una audio guía para no perder detalle, hay que entrar descalzo a pesar del frescor del mármol y vamos a tener contacto por primera vez con los monos, otros de los animales que viven en libertad absoluta prácticamente hasta en las ciudades.

Además del interior del templo, con cientos de columnas y figuras talladas, hay que acentuar la ubicación del mismo, en un entorno verde entre montañas con espesa vegetación. Es recomendable dar una pequeña vuelta por los alrededores para estar en solitario y observar esta soberbia construcción en conjunto desde la distancia.

Al continuar en vehículo camino ya de la ciudad de Udaipur, posiblemente disfrutamos del trayecto más placentero y vistoso de todo el viaje. Al salir de Ranakpur hay que seguir por un pequeño puerto de montaña con monos en solitario encaramados en los muros de la carretera. Y luego durante un largo espacio de tiempo, hay imágenes propias de siglos pasados en un entorno muy rural pero con vida. Como dato más especial recuerdo a cientos de niños y niñas con uniforme saliendo del colegio esperando al autobús o caminando hacia sus respectivas casas. Otra imagen estupenda fue ver a locales trabajando la tierra arando el campo con ganado o una rueda con ganado para supongo que mover agua o moler algún material. Muy especial.

El chófer de nuevo decidió para en un sitio turístico para comer, esta vez rodeado de grupos de japoneses, que posteriormente veríamos en otra ciudad. En efecto, más o menos todos realizamos un itinerario similar y es normal coincidir en muchos lugares, hasta incluso en las cooperativas. La comida por lo menos estaba muy buena y aprendimos que en más de un 95% de las casas en India, todos los días comen lentejas. No sabemos a ciencia cierta tal afirmación, pero una cosa es comer lentejas con especias y otra cosa comer especias con lentejas.

UDAIPUR

Con el cielo prácticamente cerrado, llegamos al hotel de Udaipur. Simplemente por el camino hay un par de cosas a comentar. Es la primera vez que observamos autobuses con gente en el techo del vehículo de forma normal, sin problemas de seguridad. Y la segunda, Udaipur que es conocida como la ciudad de los lagos, quizás no estaría de más limpiar de vez en cuando el agua, no puede haber más mierda por metro cúbico. Luego en España tenemos que reciclar para salvar el mundo, cuando aquí la limpieza es algo insignificante. De todas formas en esta ciudad estaríamos dos noches así que el día siguiente descubrimos la ciudad con calma.