JODHPUR

Otro día por la tierra de los reyes, desde la gran ciudad dorada de Jaisalmer hasta la ciudad azul de Jodhpur, otra de las más grandes e importantes del Rajasthan, quedan cerca de 290 kilómetros duros y tensos.

Finalizamos la gran visita al fuerte de Jaisalmer con algún encierro improvisado de vaquillas, espontáneamente empiezan a correr cuesta abajo generando la diversión de unos y preocupaciones de otros. No son agresivas pero hay que tener recelo y vigilar siempre para no ser embestidos por algún ejemplar con cuernos.

Jodhpur es apodada la ciudad azul por las múltiples casas de color azul que hay en diferentes barrios por debajo del fuerte de Mehrangarh. Inicialmente sólo la casta de los brahmanes tenía el derecho a tener las casas pintadas de este vivo color. Posteriormente otras castas y mucho más tarde por motivos turísticos, había libre albedrío para pintar las fachadas de las casas de este color. Aún así es interesante saber que el color azul de las casas ahuyenta a los mosquitos y protege del frío.

La visita a Jodhpur debe contemplar evidentemente la visita al fuerte de Mehrangarh, un gran bastión dominando las alturas y situado en una colina a más de 100 metros de altura. Que duda cabe que el fuerte es una de las obras más importantes de India.

La entrada permite utilizar una audio guía para no perder detalle del conjunto histórico. Las murallas, las salas y palacios, los museos, las pinturas, las puertas… no hay desperdicio en esta parada en el arduo camino del Rajasthan. Las vistas de la ciudad azul en un término global, es un verdadero regalo para la vista. Una visita más que imprescindible.

Desde la misma fortaleza es visible, pero posteriormente en vehículo, levemente paramos en el Jaswant Thada, que salvando las diferencias, es llamado el Taj Mahal de Jodhpur. De alguna manera es de un color blanco impoluto pero de dimensiones pequeñas, aunque la posición es muy interesante al lado de un pequeño estanque y con vistas al fuerte de Mehrangarh.

Reconvertido en hotel de lujo y muy alejado del centro de la ciudad, aunque también admirable desde el fuerte de Mehrangarh, es el palacio Umaid Bhawan, cosa de maharajás y de altas fortunas.

Al anochecer no perdimos la oportunidad para comprar especias en el barrio más viejo de Jodhpur. Si en Jaisalmer es apreciable la plata, aquí hay que saber que las especias son de gran renombre y fama. La torre del reloj, Ghanta Ghar, es el punto de partida inicial para dar vueltas por los mercadillos locales. Un momento también muy bonito y sin el agobio de primeras horas del día. Viviendo el momento con un zumo fresco prácticamente regalado.