LA GRAN MURALLA Y LOS CRIADEROS

Una vez de nuevo en tierras croatas, después de una pequeña visita a tierras bosnias, fuimos dirección de dos puntos muy comunes de esta geografía. Como dato interesante, Bosnia tiene una pequeña zona de acceso al mar que es en la localidad de Neum, lugar que bajando de Mostar, es necesario cruzar para seguir penetrando por la costa de Croacia.

Primeramente visitamos Ston. Es el pueblo conocido por tener salinas y una muralla bien conservada y de grandes dimensiones, parecida pero salvando las distancias, a la gran muralla China. La muralla conecta con la vecina Mali Ston, aunque el camino es duro y de unos cinco kilómetros de recorrido. Visitar las murallas y el casco antiguo con un ambiente algo medieval es un gran acierto y encima no está masificado de gente como otros enclaves.

Mali Ston es el primer pueblo que encontraremos y es muy pequeño. Tiene una serie de restaurantes conocidos por servir ostras y mejillones de los criaderos que hay por toda la demarcación. En el plano geográfico estaremos en la península de Pelsejac que ofrece ver criaderos de estas especies marinas tan caprichosas. En el pueblo incluso hay sitios para el baño a través de plataformas o playas muy pequeñas y en días calurosos la verdad que es un placer tomar un baño. Siguiendo la península hay acceso a dos islas mágicas como son Mljet y Korcula, que visitaremos posteriormente en un viaje del año 2016.

Siguiendo con nuestro camino en busca de Dubrovnik, optamos por buscar un alojamiento en un pueblo cerca de la “joya” para poder aparcar el coche bien y disfrutar de una tarde tranquila y relajada. Encontramos la bahía de Zaton, a escasos veinte minutos de Dubrovnik. Sin más es un pueblo lleno de apartamentos con algún sitio con gastronomía fresca del mar y poca cosa más que ofrecer. Quedarse en el mismo Dubrovnik es más caro y el coche es difícil aparcar. Al día siguiente que sería el último del viaje, ya nos dedicamos a ver con escasa lluvia Dubrovnik y Cavtat.

Ahora con experiencia viajera, en un día cogería un ferry directo a Mljet en cuarenta minutos, que sale desde Prapatno, a cinco minutos en coche de Ston y visitaría los puntos más impactantes de la tranquila y soberbia isla. Por la tarde regresaría para ver Ston y Mali Ston y pernoctaría por la zona. Al día siguiente llegaría a Dubrovnik. Hay tiempo de sobras.

Mostar (BOS) -> Ston -> 102 km

Ston -> Mali Ston -> 2 km 

Mali Ston -> Zaton -> 40 km