EL SALÓN DE BELLEZA

En Venecia está la plaza más bella de Europa. Incluso Napoleón Bonaparte la describió como “El salón más bello de Europa“, gran definición.

Sus inicios se remontan al siglo IX y es el lugar con mayor número de elementos arquitectónicos de toda la ciudad, el corazón de Venecia. Centro cultural e histórico.

Básilica de San Marcos

Esta basílica es el templo religioso más importante de la ciudad y centro principal de la religión veneciana. La visita es gratuita, aunque hay ciertas estancias que son de pago, como el Museo, el Tesoro y la pala de Oro. Todo el conjunto es una verdadera obra maestra, tanto el interior como el exterior. Incluso se puede acceder a un balcón con vistas a la plaza de San Marcos también previo abono.

Palacio Ducal

Se inició como un castillo, aunque después de un incendio y tras su reconstrucción, fue utilizado como fortaleza y prisión. Desde este palacio se dirigía la política de Venecia.

Visitar el recinto en una visita guiada es seguramente el tiempo y dinero mejor invertido de todo el viaje. Queda claro la enorme riqueza de todo el palacio. Desde la llamada Scala d’Oro, con oro real de 24 kiltates, se asciende a la segunda planta del palacio para ver las diferentes y recargadas salas, armerías, patios y hasta las celdas de la prisión. Hay que destacar obras de pintores como Tintoretto y Tiziano por las diferentes salas y también al celebre Casanova, escritor y aventuro conocido también por sus romances, que escapó de la prisión en el año 1756.

Los itinearios secretos del palacio Ducal son la visita fundamental durante el recorrido guiado. La boca de león era el lugar para formular denuncias anónimas por los ciudadanos. Camino de las celdas está el puente de los Suspiros, conocido así porque era el último punto para admirar la laguna de Venecia con vistas al puente de la Paglia. Parece ser que todos los prisioneros suspiraban al pasar por este emplazamiento y pasar a peor o mejor vida. La visita al palacio se puede hacer bajo reserva previa por Internet, hay una página oficial.

Torre dell’ Orologio

Dicha torre contempla el reloj astronómico más importante de la ciudad en un mecanismo denominado como una obra de ingeniería. La estructura vertical tiene tres niveles, el reloj propiamente dicho, la virgen con el niño y el león de San Marcos. Al final de la torre hay unas campanas que repican cada hora con dos figuras de bronce a los lados.

Hay también una visita guiada para conocer el funcionamiento del reloj y subir al mirador, pero es que hay que seleccionar un poco las visitas porque es imposible entrar a todos los sitios en un día. Desde casi el año 1.500, este reloj servía de ayuda para marineros venecianos en otro símbolo del poder de Venecia.

Campanille

El campanario de Venecia es la torre más alta de la ciudad con 98,5 metros de altura. La torre original servía como faro y como campanario. En 1908 se derrumbó y fue construida de la misma forma. No hace falta comentar las excelentes vistas que hay de todo el panorama desde otro de los estandartes de Venecia.

Un ascensor sube a la parte más alta coronada por el arcángel Gabriel y hay también cinco campanas, cada una con una peculiar función durante la República a modo de sonido.


Pero la plaza de San Marcos aún tiene más elementos para seguir conociendo. Primeramente hay que hablar del museo Correr, el más importante de la ciudad y que representa la historia de la ciudad desde sus inicios hasta la unión con Italia. La entrada permite la visita también al museo Arqueológico y a la biblioteca Nacional Marciana.

Hacia la laguna de Venecia, en la llamada piazzeta de San Marcos, hay dos bellas columnas coronadas por el león alado y llamada San Marcos y la llamada San Teodoro, coronada por un santo que es el patrón de la ciudad.

El canal más grande de Venecia, con sus cuatro kilómetros de largo y que divide la ciudad en dos, tiene de alguna manera su principio o fin en la misma plaza. Aquí hay varias paradas del bus acuático.

Riva degli Schiavoni es la via paralela al mar donde conviven darsenas, puestos locales y turistas. Los jardines Reales de la ciudad son el punto perfecto para descansar dejando al margen a los miles de turistas que hay a pocos metros. Y ya para finalizar, el puente de la Paglia es el punto donde ver el puente de los Suspiros y los exteriores del palacio Ducal.

¿Hay algún lugar más interesante en tan poco espacio?


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