VERONA

El hotel seleccionado para la ocasión en la ciudad del norte de Italia, estaba bastante próximo al centro más antiguo de la ciudad de Verona, muy cerca de la fortaleza del Castelvecchio. Además, hay que sumar el gran restaurante que tiene para cenar en buenas condiciones y saborear cualquier producto italiano. Para más información, ¡preguntad!. Es recomendable.

La obra de Shakespeare sobre dos jóvenes enamorados, Romeo y Julieta, con sus familias enfrentadas, convierte a la bella ciudad en el rincón mundial del amor. Básicamente la urbe envuelta por el río Adigio, ha traspasado fronteras por esta historia, pero además de tal escrito de romance, Verona contiene una serie de lugares para simplemente enamorarse en una de las más prosperas ciudades italianas.

En un recorrido clásico para adentrarse en la ciudad, con mapa en mano y en el centro, el primer elemento destacado es el Castelvecchio y el puente Scaligero. En el interior de la fortaleza hay un museo, cuya entrada está incluida en una tarjeta muy económica para acceder gratuitamente a los sitios más emblemáticos de la ciudad, la llamada “Verona card“. Desde el año 2010 que valía 10 €, hasta el año actual de la entrada, el año 2018, ha subido de precio 8 €, el billete normal de 24 horas. Aún así, creo que es la tarjeta que mayor rendimiento ofrece en relación a calidad y precio de prácticamente media Europa.

Como tantas otras ciudades, Verona ha vivido diferentes influencias extranjeras y etapas de mayor o menor esplendor, de ahí sus distintas caras en cuanto a arquitectura urbana.

El primer punto importante del día es la visita a la plaza Bra, poco antes aparece el arco de Gavi y en esta primera ubicación es donde está la Arena de Verona. Hablamos de un magnífico anfiteatro Romano donde gladiadores daban rienda suelta a sus luchas. Sin género de dudas es un elemento impresionante en excelente estado de conservación y hoy día es utilizado para producciones de ópera. La puerta Borsari tiene que ser el lugar de entrada al casco viejo, como era en siglos pasados.

Por vía Mazzini, una arteria comercial importante, alcanzamos la hermosa plaza delle Erbe, la más conocida y señorial con una fuente, una columna con el león alado y diversos palacios y edificios antiguos. Un colorido mercado está disponible durante todas las mañanas.

Prácticamente junto a esta plaza está la elegante plaza dei Signori, donde está el palacio de la Ragione que da acceso a la torre de Lamberti, un punto elevado donde divisar el entorno. Con sus 84 metros de altura, es el mirador de Verona y se puede subir andando o en ascensor.

En vía Capello, en el número 23, está definido el punto de concentración más importante de persones debido a la ubicación de la casa de Julieta. Un lugar para los románticos. La casa de Julieta tiene diferentes estancias, un balcón y en el patio está la estatua para fotografiarse mientras tocas el pecho de la femina. Todo esto junto a miles de mensajes de amor escritos en las paredes. La historia de Verona evidentemente está ligada a estos personajes.

El recorrido puede continuar perfectamente por el arco Scaligere, un complejo gótico funerario de la família Scalígero, la iglesia de Santa Anastasia y el Duomo o catedral, donde admirar pinturas y capillas.

Para rematar la visita a la ciudad, que es suficiente con una jornada completa o un poco más de inversión de tiempo, no debe faltar cruzar el río Adigio por el puente Pietra.

Es imprescindible alcanzar la otra orilla para obtener una panorámica exquisita del conjunto de Verona. En esta parte también está la zona arqueológica del teatro Romano donde aparecen varías ruinas romanas y un teatro.

Al ganar un poco de altura las vistas también son merecedoras después de tanta caminata. Un poco más arriba está el castel San Pietro, pero el cansancio era tan elevado que era imposible andar más. Verona engancha.