SUR DE LA SELVA NEGRA

La noche la pasamos en Gutach, un sencillo pueblo sin ningún interés exceptuando la proximidad con los siguientes destinos. Antes de llegar a Triberg, el punto más simbólico de la jornada, paramos en un reloj de cuco gigante a pie de carretera, sin pérdida posible. La gracia está en entrar para ver el mecanismo y comprar algún recuerdo en la tienda de estos estupendos y míticos relojes. Hay de todos los tamaños y muy originales. Un recuerdo para traer estupendo para casa o como regalo aunque a precios muy elevados.

Reloj de cuco gigante

Un detalle importante para jóvenes y adultos, son los toboganes que descienden de la montaña en una especie de trineo para pasar un rato entretenido. Quizás mejor utilizar con buen tiempo e intentar ser el número uno de los descensos. Muy cerca de Triberg, tenemos un tobogán disponible.

Triberg es un punto importante en la Selva Negra, una población muy concurrida afincada entre espesos bosques con las cataratas más altas de Alemania, según comentan. Tiene bastantes servicios y es un punto que hay que marcar en el mapa. Las cataratas tienen un precio simbólico y conviene comprar alimento para dar a las ardillas de comer. Este bonito sitio tiene tres accesos y creo que lo más lógico es subir desde la entrada principal y luego bajar tranquilamente. Un paseo agradable entre naturaleza por sus diferentes niveles. Plena Selva Negra.

Triberg entre árboles

Cascada Cascada de Triberg

Casas de Triberg

Después fuimos hasta Schonach, otra población sin nada destacado aunque posee otro reloj de cuco gigante. En esta ocasión estaba cerrado de cara al público pero tiene muy buena pinta desde el exterior. Una pena.

Circulamos posteriormente hasta el lago Titisee. Pasamos de nuevo por la carretera 500, la panorámica de la Selva Negra. Este tramo seguramente es el más interesante porque estaba todo nevado, copado de árboles, alguna que otra población y más de una estación de esquí con esas imponentes plataformas para el salto que son impresionantes. Un lujo el paisaje.

Carretera panorámica

Con la broma estábamos bastante al sur de Alemania, muy cerca de Suiza y de lugares emblemáticos de esta región alemana como es el pico Feldberg.

Titisee nos sorprendió bastante por su absoluta masificación de lugareños y visitantes. Está claro que el lago en días buenos ofrecerá muchas actividades y será una atracción para cualquier alemán. El día en nuestro caso era fresco y gris, y pasamos el mediodía visitando tiendas comerciales donde no te cansas de ver miel en unas cajas extrañas. La zona es verdaderamente interesante porque en los alrededores hay puntos cercanos que no hay que obviar en viajes más largos.

Lago Titisee

Tras acabar nuestra andadura por Titisee, con los deberes prácticamente hechos, paramos en una cafetería a entrar un poco en calor. Degustamos de nuevo postres alemanes increíbles de sabor, y no soy de dulces, pero doy fe del excelente placer. Supongo que es deporte nacional relajarse por la tarde en estos sitios porque estaba a tope de gente. Con ese frío tampoco apetece estar a la intemperie. Las tartas son ejemplares.

Pasteles

Únicamente quedaba en el tintero visitar Friburgo, una ciudad ya importante del estado y puerta de entrada o salida a la región. El casco antiguo y la catedral, atraen a miles de turistas y tiene un ambiente de tipo universitario. El domingo por la tarde estaba la ciudad paralizada, desangelada, nada abierto para tomar algo por el centro. Únicamente encontramos una triste concentración religiosa y por tanto la visita fue muy breve. Este mismo día anulamos la estancia en el hotel y viajamos camino de España para acortar el viaje debido a la poca animación de la ciudad.

Friburgo

Gutach -> Triberg -> 13 km

Triberg -> Lago Titisee -> 46 km

Lago Titisee -> Friburgo -> 32 km

Y aquí el enlace para conocer la Alsacia en la vecina Francia. Normalmente dada la proximidad de ambos países y ambos escenarios, la visita entre la Selva Negra y la Alsacia, siempre suma un viaje excepcional.

Alsacia